DUCATI DIAVEL
SIMPATÍA POR EL DIABLO

 

Musculosa, desafiante, agresiva, intimidante… muchos adjetivos para una sola motocicleta, que es la más grande novedad de Ducati a nivel mundial. La Diavel incursiona en un segmento completamente desconocido hasta ahora para la marca de Borgo Panigale, una motocicleta que tuvo su reciente presentación a medios en Estados Unidos, donde REVISTA 400 por supuesto estuvo presente para traerte la primicia.

La Ducati Diavel nace para tomar posesión en el exclusivo mercado de las Muscle-bike, categoría donde también habitan las Yamaha V-Max y Harley Davidson V-Rod, sin embargo la Ducati se distancia de estas manteniendo a salvo la filosofía y sello de la marca, que a pesar de que el nuevo concepto difiere mucho con lo visto hasta ahora en los productos de Ducati, la Diavel no niega sus orígenes y posee una exclusiva deportividad digna de la casa italiana, además de elementos característicos como el chasis multitubular de acero al cromo-molibdeno, el motor desmodrómico en L y el basculante trasero monobrazo. El desarrollo de esta motocicleta fue partiendo desde cero, donde los técnicos de la marca se dieron la labor de fusionar varios conceptos diferentes para dar a luz una motocicleta única, con la musculatura de sus rivales pero con la conducción deportiva digna de Ducati, con componentes de primera línea y un motor derivado directamente del utilizado en la Superbike de la casa, mismo Testastretta 11º que equipa la Multistrada 1200 de embrague multidisco en baño de aceite pero con mejoras en admisión y escape para alcanzar 12 hp más de potencia. Al igual que la multipropósitos de la casa, la Diavel también cuenta con modos de conducción donde se puede obtener diferentes configuraciones para todo tipo de necesidades donde la gestión controla la entrega y la cantidad de potencia que puede ir de 100 a 162 hp, además de regular la interacción de los sistemas de control de tracción, antibloqueo de frenos y modificar los parámetros de la suspensión. Son tres los modos de conducción (Urban, touring y sport), en los cuales encontraremos la motocicleta idónea para todo tipo de usos y si ello no es suficiente, se pueden modificar los parámetros de estas configuraciones a gusto del conductor.

En nuestro contacto real con la motocicleta en Estados Unidos, nos sorprendió la musculatura de su figura, si bien luce muy proporcionada y estilizada su figura es imponente y genera sentimientos encontrados. Sus miles de detalles nos muestran el esmero de la marca en ofrecer un producto diferente y que gusta a todo tipo de motociclistas, su reducida sección trasera, sus estribos retráctiles para el acompañante, colín monopolio desmontable, iluminación completa por leds o la pantalla multifunción TFT (Thin Film Transistor), que es capaz de variar el color del fondo de blanco a negro o viceversa, según la luz del ambiente facilitando así su lectura. En esta pantalla encontraremos información como el modo de conducción seleccionado, velocidad engranada, potencia del motor y nivel de acción del DTC (Ducati Traction Control), además de funciones de viaje con información sobre el consumo de la moto, temperatura ambiente y doble cuentakilómetros.

El manejo de la Diavel sorprende desde el punto de vista de su concepción, a pesar de su gran llanta trasera de 240 mm y el aspecto macizo de la motocicleta, esta resulta ser muy maniobrable y posee un comportamiento deportivo en zonas de curvas que sólo encontrará su límite al comenzar a rozar sus estribos contra el asfalto, al mismo tiempo que el peso del conjunto se aprecia contenido en comparación a sus competidoras con tan sólo 210 kg en vacío. La potencia disponible es excelente y torque del Testastretta mejor aun, en aceleraciones desde cero no es difícil levantar la rueda delantera debido al potencial de su máquina y al impresionante agarre del Pirelli Diablo Rosso II exclusivo de este modelo, aun así, todo este poderío mecánico se encuentra completamente bajo control gracias a la infinidad de sistemas electrónicos que mantienen la motocicleta bajo control y permiten una polivalencia de uso muy aprovechable para el futuro propietario.

Las variantes disponibles en un principio serán tres, entre las cuales encontraremos las diferencias únicamente en sus acabados, comenzando con la Diavel básica disponible en colores lisos que destaca por sus acabados metálicos tanto en las extensiones del depósito como en la mascarilla del faro con "cuernos". Las siguientes variantes disponibles son las Carbon y Carbon Red, que destacan por la gran cantidad de piezas en fibra de carbono con mejores acabados en la variante Carbon Red por la decoración con grandes franjas y detalles en color rojo. A diferencia de las variantes más austeras, las variantes Carbon también poseen rines específicos, tratamiento antifricción en las barras de suspensión delantera y acabados en negro sobre extensiones del depósito y mascarilla frontal. El chasis puede ser rojo o negro solo dependiendo del color que posea nuestra unidad y para quienes gustan de una variante aun más personalizada la marca ofrece accesorios variados, desde una pequeña pantalla parabrisas delantera hasta un sistema de escape en fibra de carbono firmado por la reconocida empresa italiana Termignoni. Más allá de todos estos detalles, en todas las Diavel encontraremos un equipamiento de serie de lo más completo con todos los sistemas electrónicos de última generación y componentes dignos de una deportiva como la suspensión delantera invertida, frenos Brembo con pinzas de anclaje radial, basculante de aluminio y un lanzamiento de la suspensión delantera más digna de una deportiva que de una motocicleta del tipo crucero, entre otras cosas una de las culpables del sorprendente comportamiento en curva de la Ducati Diavel.

Sin duda alguna, la Diavel continúa la tendencia dentro de la marca iniciada con la Multistrada 1200, de "una motocicleta para todo", si bien este modelo parte de un concepto más específico que el de la Multistrada, no podemos negar sus capacidades y que es la más polivalente de su categoría para todo tipo de conductores con una postura a sus mandos muy natural y aprovechable para obtener lo mejor de la motocicleta tanto en conducción citadina como en carreteras reviradas. La Diavel nos puede llegar a engañar con su apariencia de moto de crucero, ya que gracias a su gran potencia y balance general nos permitirá sacar a relucir lo mejor de ella en todo tipo de condiciones. Una motocicleta que despierta la simpatía por el diablo, ya que luego de manejarla y convivir con ella durante tantos kilómetros como lo hicimos en el contacto mantenido en Estados Unidos durante su presentación, hemos caído en la tentación y cómo no hacerlo, si estamos frente a una motocicleta poderosa, elitista y atractiva de verdad.

 

 

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